LA LINEA P

Conocer y divulgar nuestro patrimonio más próximo debe ser una obligación en las rutas de Vectornote.com. Una vez más gracias Kimo Dalmonen, un gran motero especialista y aficionado en recorrer los escenarios de la batalla del Ebro y todo lo que se refiere a lo acontecido en nuestro país durante la guerra civil y la post guerra.

En una de nuestras conversaciones viajeras de corto recorrido, nos puso en conocimiento de una curiosa y desconocida linea de búnkeres que por obsesión del Generalísimo y por miedo a una posible invasión fueron construidos en el Pirineo a lo largo de toda la frontera con Francia.

La Linea P o Línea Pirineos se extiende desde Cap de Creus hasta Hondarríbia, con más de 10000 búnkeres proyectados a lo largo de 500 kms, cosntrucciones de 4 a 50 m2 en función de su utilización. Hay zonas como La Vall de Ribes donde en una línea recta de 5 km. se pueden encontrar mas de 150 unidades, ametralladora, antitanque, observatorio batallón, observatorio compañia, refugio de personal, anti aerio, mortero.

Los costes de esta obsesión en plena postguerra fueron inmensos, mientras la población no tenía acceso a la comida el régimen disponía de hierro y gravas para hacer hormigón y grandes destacamientos militares que eran utilizados para la construcción de estos búnkeres. Si bien en las poblaciones utilizadas como centro neurálgico los militares aportaban cierta riqueza que contribuyó al desarrollo de alguna de estas poblaciones.

Búnker tipo ametralladora CR-42. N42º 18.015′ E002º10.199′.

Se dividió la frontera en pequeñas partes o centros de resistencia CR, siendo cada uno de ellos responsable de la defensa y el control de una zona geográfica de unos 3kms., cada CR lo componía un batallón de unos 600 hombres que deberían construir unas 60 fortificaciones.

Entre septiembre de 1941 hasta 1955 era necesario un salvoconducto especial para poder circular por el Pirineo. En 1944 la caza fue prohibida en toda la zona fronteriza. El objetivo era evitar observadores en la construcción y posicionamiento de estas fortificaciones.

Hoy en día algunas de estas construcciones no se sabe muy bien de quien son, si del Estado o de los propietarios a los que sin permiso alguno les construyeron estas moles de hormigón en sus propiedades. Hoy algunos de ellos estan tapiados o son utilizados como refugio para animales. Muchas de las entradas estan tapiadas para evitar posibles accidentes.

Publicaciones interesantes de Josep Clarà y «Els fortins de Franco a la Vall de Ribes» de Carles Puncernau.

 

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